Revolving, IRPH, cláusula suelo — cada tipo de reclamación con su propio flujo, documentación y plazos, sin perder ningún detalle por el camino.
+500 expedientes tramitados en 2026, y subiendo.
Lo reconocerás. Cada uno de estos problemas aparece en casi todos los despachos que gestionan reclamaciones bancarias sin una plataforma específica.
IRPH, revolving y cláusula suelo requieren documentación, plazos y estrategia distintos. Sin sistema, cada caso nuevo es una improvisación que consume horas antes de poder avanzar jurídicamente.
Escrituras, extractos históricos, cuadros de amortización, contratos... Organizar y revisar esa documentación consume una media de 4 a 6 horas por caso antes de poder avanzar.
¿Cuántos casos están en extrajudicial? ¿Cuántos en juzgado? ¿Cuántos pendientes de respuesta bancaria? Sin datos en tiempo real, la dirección vuela a ciegas.
Sin plantillas ni flujos estándar, cada reclamación se construye manualmente. El equipo repite el mismo trabajo una y otra vez, y la formación de nuevos miembros es lenta y costosa.
Sin visibilidad sobre su reclamación, el cliente llama para pedir novedades. El equipo dedica tiempo a actualizar en lugar de tramitar, y la experiencia de cliente se resiente.
Seguir qué clientes han pagado, cuándo vence la próxima cuota y qué expedientes tienen pagos atrasados es imposible sin un sistema. Los errores se acumulan y los cobros se retrasan.
Reclamación de intereses abusivos en contratos de crédito revolving.
Cláusulas abusivas en contratos de financiación de automóviles.
Sustitución del índice IRPH por Euribor y reclamación de cantidades cobradas en exceso.
Nulidad de cláusula suelo y recuperación de cantidades indebidamente cobradas.
Intereses usurarios y cláusulas abusivas en préstamos al consumo.
Reclamación de TAE abusivas en productos de microfinanciación y créditos rápidos.
Gestión completa del proceso de subrogación de hipoteca a otra entidad.
Reestructuración y negociación extrajudicial de deuda con entidades financieras.
No es un sistema genérico adaptado. Cada módulo está construido para la casuística real de las reclamaciones bancarias.
Revolving, IRPH, cláusula suelo — cada producto tiene sus propios cálculos. El sistema evalúa el caso, estima el importe reclamable y genera un informe de viabilidad automático. El cliente sale de la primera reunión sabiendo si tiene caso y cuánto puede recuperar.

El contrato de servicios y el honorario se generan automáticamente en función del tipo de reclamación y el importe. El cliente lo firma digitalmente desde su portal y abona el primer pago en la misma sesión. Sin imprimir, sin reuniones adicionales.

Cada tipo de reclamación tiene sus propias fases, tareas y documentos. El sistema guía al equipo en cada paso sin margen de error: qué hay que hacer, en qué orden y con qué plazos. Sin improvizar, sin montar el proceso desde cero cada vez.

Las tareas repetitivas que consumen horas — generar escritos, enviar recordatorios, solicitar documentación — las ejecuta el sistema. El equipo se libera de trabajo manual y puede centrarse en lo que tiene valor jurídico real.

Cada movimiento procesal llega al expediente correspondiente de forma automática. Sin revisar bandejas de entrada, sin perder plazos, sin repartir notificaciones a mano. El equipo actúa sobre lo que importa, no sobre el ruido.

El cliente accede a su portal y sabe en qué fase está su caso, qué documentación falta y cuándo es su próximo pago. Esa información que antes motivaba una llamada está siempre disponible. El equipo recupera horas de gestión.

En 30 minutos te mostramos el flujo bancario completo adaptado a tu operativa: desde el estudio de viabilidad hasta el cierre del caso.
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